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Expresión y Entendimiento

by Mike Constantine

Las llaves a la comunicación

Walter, un psicólogo, se gana la vida por ayudar a la gente adolorida. Aunque a Walter le preocupa por la gente que le llega, ha aprendido a no involucrarse emocionalmente con ellos. Es la única manera que puede sobrevivir los constantes problemas que enfrenta todos los días. Si no practicara el despego, se apagaría más rápidamente que una vela barata.

Walter tiene una maravillosa esposa, Sharon. Ella quisiera que Walter (el hombre que gana su vida por escuchar, entender, y comunicar con la gente) le preste a ella un poco de su atención. Pero a la vez, necesita su atención como esposo, no como profesional. Cuando Sharon tiene una necesidad emocional, Walter responde calmada y lógicamente, igual como lo hace con sus clientes. Eso le vuelve loca a Sharon. Ella piensa que Walter, un consejero profesional, puede entender a todos menos a ella. No resiente la gente que él ayuda. Solo desea que Walter le dé a ella más de él que a sus clientes.

¡Tierra a Walter! ¡Despierta Walter!

Walter y Sharon están batallando con un problema común. Lo llamaremos desconexión. Cansado de horas de escuchar a gente adolorida, Walter busca maneras de evitar a Sharon, o por lo menos mantener una distancia emocional. Frustrada por la respuesta lógica de su esposo cuando le habla, Sharon quiere darse por vencida.

Las conversaciones de una pareja pueden degenerar a plática de negocios: palabras necesarias, pero ninguna conexión personal más de lo que uno daría a alguien en el supermercado, y tal vez aún menos. Como dice el dicho, “Entre más te conozco, más te odio”.

Aún en buenos matrimonios, puede haber problemas de conexión. Por ejemplo, escuche estos comentarios de una señora: “Mi esposo es un tipo encantador, un hombre amable, un maravilloso amante, pero algo falta. Estoy tan solitaria que podría llorar”. Por alguna razón que ella no entiende, ella y su esposo no están conectando.

La conexión tiene dos partes: expresión y entendimiento. Los dos son de vital importancia. Igual como el cuerpo humano requiere tanto las venas como las arterias para una circulación sana, las relaciones necesitan tanto la expresión como el entendimiento. Obstruya o uno o el otro y amenaza el corazón del matrimonio.

Un kit fuerte para reparar la conexión

Si se sienten desconectados el uno del otro, aquí hay algunas herramientas y técnicas para ayudarles a expresarse y entenderse.

Haga más preguntas. Nunca haga suposiciones falsas.

Buenas preguntas invitan respuestas sinceras. Suposiciones le hace a uno parecer egoísta e insensible.

Haga preguntas para entender, no para interrogar.

Un hombre que conocemos bombardea a su esposa con preguntas. Le hace preguntas igual como lo haría un policía cuestionando un sujeto, o un abogado interrogando un testigo hostil. Para este hombre, las preguntas son armas. No quiere entender. Quiere mantenerla fuera de balance, como un empadachín batiendo en un duelo. Entonces cuando ella tropieza en sus respuestas, él embestía para la matanza. Recuerde que el valor de la pregunta depende de la actitud subyacente de la persona que la hace. Si la actitud es de preguntar con sinceridad, preguntas pueden ayudar. Pero si solo quiere herir, o proteger su propia alma adolorida, preguntas llegan a ser armas.

Aprenda a escuchar y tome tiempo para escuchar.

Como yo, tal vez le cueste escuchar. Somos como Marta, la mujer de la Biblia. Un día Jesús visitó el hogar que ella compartía con su hermano y hermana. Marta se entretuvo con la preparación de la comida para su visita honrada, pero María, su hermana, se sentó con Jesús, dándole su atención completa.

Yo sé que normalmente usamos esta historia para ilustrar un punto espiritual más profundo, pero permítame encontrar algo más en ella. Sirviendo una comida es importante en la hospitalidad del Medio Oriente, y Marta, estaba actuando como una buena hospedadora a su visita honrada. Ella pensaba que María era una floja, entonces se quejó a Jesús acerca de su hermana floja. Pero Jesús le dijo que María estaba haciendo lo que a él le agradaba más que nada.

Parece que Marta pensaba que ella estaba preparando el plato fuerte, pero estaba en verdad fallando. Ese día la atención de María era más importante al Señor Jesús que comida.

Sharon diría lo mismo acerca de Walter. Tal vez usted tiene un cónyuge que dice lo mismo acerca de usted. Mi esposa una vez me dijo que yo soy la única persona que ella conoce que puede salir de un cuarto sin usar la puerta. Sí, mi cuerpo allí estaba. Asiento con la cabeza, le veo en los ojos, pero mi mente puede que esté en algún lugar muy lejos. A veces comienzo a hacer un quehacer o leer un artículo mientras ella me está hablando. Ese tipo de comportamiento poco le asegura de mi atención.

Gracias a Dios, estoy mejorando en la atención, no totalmente, pero mejor que antes. Usted puede también. Como un buen amigo me dijo una vez, “Aprendí a estar presente en el momento”. No se preocupe por saber todo los detalles. El viaje al entendimiento es tan importante como la destinación. El proceso es tan importante como la conclusión. Cada uno debe dar el regalo grandioso de su tiempo y atención.

¿Qué prisa tiene, Speedy?

La gente piensa y responde a diferentes velocidades, como las computadoras con diferentes procesadores. Algunos, como yo, piensan rápidamente y a veces hablan impulsivamente. Otros, como mi esposa, necesitan tiempo para procesar información y formar una respuesta. Ni uno ni el otro es más inteligente. Le puedo mostrar a Diane mi amor por darle tiempo para responder.

Si usted es uno de aquellos que piensa rápidamente y responde de igual manera, vaya más lento. Le será bueno personalmente y será bueno para su matrimonio. Llegará a ser menos impulsivo y más paciente con todos, y, como mi amiga Natalia dice, ¡esa es una cosa buena!

¿Bueno? ¿Bueno?

Si usted es más deliberado, pida a su cónyuge que le sea paciente. Y más importante, nunca deje a su esposo o esposa colgando en el silencio. Es como cuando alguien le pone en espera cuando le ha llamado, y después se le olvida regresar al teléfono. Su silencio, aunque sea necesario para usted, los que piensan rápidamente generan muchas suposiciones falsas durante pausas largas e incómodas. Asegure a su pareja que está escuchando, que sí desea entender, y que necesita tiempo para pensarlo. Ayudará a reducir las conclusiones erróneas.

Aprenda a entender el silencio.

Usted conoce bien el sonido. Está hablando en su celular cuando de repente, en vez de ser la voz de su amigo, lo único que “oye” es silencio. Se han desconectado. Algunas parejas se han desconectado por toda su vida matrimonial, rara vez hablando o escuchando. Nunca debe suponer que el silencio es igual a rechazo o ira. El silencio puede tener muchos significados:

  • No tengo palabras por lo que siento. Para algunos de nosotros, con frecuencia esto ocurre. Nos es difícil poner nuestros sentimientos en palabras.
  • No tengo confianza en mí mismo de hablar sin posiblemente hacer gran daño. Nos quedamos mudos porque tememos que no encontraremos las palabras adecuadas.
  • Temo que me va a malentender. El temor de ser malentendido molesta muchas relaciones, y a veces con buena razón. Algunos de nosotros les damos la idea a nuestros cónyuges que no hablan claramente o con exactitud. Y eso es solo una táctica para evitar la responsabilidad personal de escuchar con cuidado.
  • Puede que me haga el ridículo o me menosprecie. ¿Quién de nosotros desea aparecer absurdo o ridículo? Pero, ¿cuan a menudo, en maneras sutiles y obvias, hacemos a nuestros cónyuges sentirse absurdos o ridículos?
  • Estoy enojado. Es mejor dar un poco de tiempo a un cónyuge enojado en vez de forzar palabras habladas con enojo. Deben ponerse de acuerdo que hablarán más tarde del asunto.
  • Me he dado por vencido. Cada vez que tratamos de hablar, solo resulta peor, no mejor. La única manera de ayudar a un cónyuge sin esperanza es asegurarle a él o ella que en verdad usted sí desea entender. Y entonces hay que poner esa seguridad en acción.

Evite agarrar detalles insignificantes.

A algunos nos encanta hacer esto. Como los maestros religiosos en los días de Jesucristo, desviamos la atención de los temas reales y nos concentramos en detalles insignificantes. Jesús dijo que los maestros religiosos filtraron los insectos pequeños y a la vez estaban tragando los camellos grandes y feos. Hacemos nosotros lo mismo en nuestro egoísmo y actitud defensiva, y nuestro deseo de control a nuestros cónyuges.

Sentimientos son frecuentemente más profundos que palabras, y a veces, no importa cuán cuidadosamente tratamos de expresarlos, herimos el uno al otro. Recuerde siempre que su meta es la mejora total de su relación. Si se agarra de detalles insignificativos, haciendo una batalla de cualquier detalle que piensa que está mal, nunca llegará a su meta.

Escoja el tiempo y el lugar adecuado.

Podemos frustrar nuestros esfuerzos de comunicar por tratar de comunicar a fuerzas en el tiempo inadecuado. Claro, para algunas parejas parece nunca haber un tiempo adecuado. Demasiadas obligaciones, demasiadas citas, poca energía pueden hacer fácil la falta de conexión. Y cuando una pareja no ha sido conectada por mucho tiempo, lo encuentran fácil quedar sin conectar.

Planee un tiempo. Escoja un lugar. No deje que nada se interfiera. Comiencen por hablar como amigos. No obligue que la conversación llegue a lo serio desde un principio. Ríanse juntos. Háblense amablemente. Dejen que la plática desarrolle. Aunque no se sienta espontáneo, con el tiempo podrán relajarse y reconectar.

Piensen, actúen, oren

1. Como pareja, ¿tienen algo en común con Walter y Sharon?

2. ¿Cuál es más difícil para usted personalmente: expresar sus pensamientos o comprender a su cónyuge?

3. Aplicando esto a su esposo o esposa, termine esta frase: “Me ayudaría a comprenderte, si tú harías lo siguiente:

Filed Under: Matrimonio

El Amante Fuerte

by Mike Constantine

La vida es una proposición dura, y los primeros cien años son los más difíciles. –Wilson Mizner

Lo que esta cita dice de la vida, también podemos aplicar acerca del matrimonio. Matrimonios fuertes son siempre el resultado de un esfuerzo continuo de gente determinada. Si, un matrimonio mediocre puede continuar por muchos años, ¿pero, vale la pena? Necesitamos un esfuerzo fuerte para construir relaciones verdaderamente exitosos.

¿Qué es ese esfuerzo, y por qué lo necesita, por qué lo requiere, todo matrimonio? El diccionario define fuerte o resistente como duro, sólido, firme, enérgico, férreo, tenaz, persistente. Hombres y mujeres que tienen estas características construyen matrimonios fuertes, porque el matrimonio es mucho más que emociones románticos y buenas intensiones. Un matrimonio duradero y sano requiere de fuerza, determinación y resistencia.

No toda la fuerza es lo que parece. Cuántas veces hemos oído alguien descrito como una persona fuerte, para encontrar, cuando la conocemos, que es inflexible, demandante y manipulante. Esa no es una persona fuerte que ha conocido, sino una persona escondiendo sus debilidades y temores bajo un comportamiento duro y malo.

El significado que ve arriba que es duro, encontrará que lo opuesto es susceptible. Las personas susceptibles se ofenden fácilmente. La irritación de las más pequeñas, imaginadas o reales, pueden causar una reacción fuerte.

Diane y yo una vez hicimos una encuesta acerca de la ira con unas parejas en Singapur. No era nada científico, solo una cuantas preguntas. Una señora se describió como una bomba lista para explotar. Es una descripción interesante, ¿no? Ella está lista para explotar en cualquier momento. Su esposo siempre estaba al pendiente, y nunca sabía cuándo ocurriría la explosión. Definitivamente una situación susceptible.

Aprendí algo de fuerza la primera vez que mi familia y yo fuimos a otro país. El choque cultural comienza con la sacudida que siente al bajar del avión en un nuevo país. Entonces aumenta gradualmente. Al intensificar, puede llegar a ser irritable, defensivo, y difícil. Esa fue mi experiencia en Nigeria. Todo, y todos, me irritaban. Finalmente uno de mis colegas estaba harto de mi forma de ser negativo. “¡Sé fuerte, Mike!” me amonestó. “Ya no critiques ni te quejes tanto. No estamos tratando de hacer la vida difícil para ti. De hecho, la gente aquí te ama. ¿Por qué no te relajas un poco y dejes que te amen?” Ella tenía razón. Yo necesitaba hacerme fuerte.

Ninguno de nosotros es perfecto. Todos somos pecadores que Dios está convirtiendo en santos. De muchas maneras somos una obra en proceso. Tengo tanto deseo de que mi esposa disfrute estar casada conmigo, pero sé que hay tiempos (y espero que sean pocos) que ella me tiene que aguantar. Por esa razón, me gozo que me casé con una mujer fuerte. No es dura, pero gracias a Dios, sí es tenaz.

La Biblia nos dice que una evidencia de la presencia de Dios en nuestras vidas es longanimidad, paciencia o resistencia. (Vea Gálatas 5:22) Longanimidad quiere decir exactamente lo que dice: aguantar algo más de lo que piensa que debe. El Espíritu, el todopoderoso Espíritu de Dios, nos da resistencia cuando y donde la necesitamos. Es grandioso saber que cuando nuestros cónyuges pasen por tiempos difíciles, el Espíritu de Dios nos ayuda a pasar por esos tiempos con ellos.

¿No ha notado alguna vez que los vasos en los restaurantes no se rompen tan fácilmente como los que tiene en casa? Yo sé por qué. Si ve en la parte de abajo de vasos comerciales, verá la palabra templado o duradero. Estos vasos han pasado por un tratamiento especial que les hace menos frágiles. ¿No es grandioso saber que Dios, que está obrando en nuestras vidas para hacer de nosotros los amantes completos y perfectos, puede hacer la misma cosa con nosotros? Nos hace perdurables por templarnos.

Entonces, ¿es usted fuerte de la manera correcta? ¿O es usted duro? ¿O se ofende fácilmente? Pida a Dios que le ayuda a desarrollar fuerza verdadera y duradera. Ya no apriete los dientes, actuando como un héroe en una película de aventura. Descanse en Dios, deje que su relación con él le dé fuerza y la durabilidad que necesita su matrimonio.

Piensen, actúen, oren

Consideren estos pares de palabras:

Flexible  Amargo
Fuerte Susceptible
Capaz de recuperar Desfallecido
Duradero Débil
Soportable Temporal
Perdonador Fácilmente ofendido

¿De cuál lado son las palabras que le describen a usted? ¿Cuál lista describe a su cónyuge? Si la palabras a la izquierda son las que más les describen a su matrimonio y a los dos, entonces, su matrimonio y ustedes dos se pueden describir como fuertes.

Encuentre unos ejemplos de fortaleza y durabilidad en la Biblia. ¿Puede pensar en algunos personajes de la Biblia que querían echar la toalla? ¿Qué fue lo que les sostuvo en ese tiempo?

Filed Under: Matrimonio

El Amante Tierno

by Mike Constantine

Algunos piensan que ternura es sinónimo de debilidad. Tal vez eso es lo que el autor de un libro acerca de administración tuvo en mente. Ella sugiere que la manera de llegar a la cabeza de una empresa es de nunca dejar que nada afecte su corazón. Por lo menos que nadie lo vea. Sea despiadado. Sea distante. Esa filosofía hace de la ternura una debilidad crítica. Y también está muy mal.

La ternura no hace receptivos al placer o al dolor de otra persona. Necesitamos corazones tiernos para tener cualquier tipo de relación sana, sea con amigo o con cónyuge. ¿Por qué, entonces, tantas personas casadas parecen vivir en aislamiento? Una causa primordial es el egoísmo. Personas egoístas solo se preocupan por lo que les afecta directamente. Se distancian de cualquier otra cosa. En muchos matrimonios, eso ha llegado a ser la condición normal. Normal, pero no sano.

Desarrollando un corazón tierno tiene poca conexión con personalidad. Es verdad que algunos son más sensitivos emocionalmente. Yo soy 100% hombre, pero lloro en momentos tiernos en las películas. Música, sea cantada o tocada, me puede conmover profundamente. Mi corazón se hincha de orgullo al oír mi himno nacional. Puedo llenarme de gozo al ver un amanecer del sol, aunque he de ver miles en el transcurso de mi vida. El cantar de un ave, me impide hacer un alto y escuchar con cuidado. Todo esto para decir que soy un hombre muy sensible.

Roberto, mi dentista y amigo, parece para algunos ser poco sensible. Si se lo pregunta, él lo admitiría.) Pero recuerdo el día en que a Roberto le estaba costando anestesiar mi mandíbula. No era agradable ni para él, ni para mí. Después de varias inyecciones, me dijo, “Mike, tenemos que encontrarte otro dentista. Tú eres mi amigo, y no me gusta lastimar a mis amigos”.

Si usted viera a los dos, sin duda diría que yo soy el más tierno de los dos. Eso sería equivocado. Estaría equiparando sensibilidad con ternura, y los dos no son la misma cosa. Además, Roberto sí tiene un corazón sensible adentro. No expresa sus emociones profundas tan abiertamente como yo lo hago, pero, no obstante, allí están.

Alguna gente hipersensible puede tener casi nada de ternura por otros. Su sensibilidad se enfoca totalmente para adentro. Otros, como Roberto, están muy concientes del dolor y placer de otros. Aunque ellos no demuestran sus sentimientos, su respuesta al dolor y gozo de otros son reales.

El hombre más fuerte que jamás vivió también fuel más tierno de corazón. Jesús lloró en la tumba de su amigo muerto (¡temporalmente!), Lázaro. Se conmovió de compasión al dar la mano a los débiles y adoloridos. Se regocijaba. Respondía a los que se acercaban y todos sabían que no tenían que temer acercarse a él. Toda su vida decía, “Yo sí me preocupo”. Y Jesús nos hace gente que nos preocupamos también por otros.

Pida a Dios que le ayude a mantenerse tierno y receptivo a su esposo o esposa. El resultado será una vida de gozos y dolores compartidos, y nadie se sentirá solo con sus gozos o sus dolores.

Piensen, actúen, oren

Samuel ha tenido un día grandioso en su trabajo. Llega a la casa lleno de entusiasmo, ansioso por compartir su gozo con su esposa. Pero ella no ha tenido un día tan grandioso. De hecho, nada ha resultado como ella esperaba. ¿Y cómo responde a Samuel? “¡Tú día! ¡Tú éxito! ¿No te importa como me siento yo?” No exactamente lo que él esperaba, y el comienzo de una noche muy larga y fría.

Al rato, la encuentra sentada a solas en su cuarto, llorando. ¿Qué es su primero pensamiento? “¡Ay no! ¡Lágrimas no! ¡No ahora!” No dice nada, por lo menos no con palabras. Pero su postura, su actitud, y su impaciencia demuestra su irritabilidad.

Sin hacerlo intencionalmente, Samuel y su esposa se han aislado el uno del otro, se han cerrado, porque ninguno de los dos respondió con ternura.

1. ¿Cuáles son algunas maneras mejores en que su esposa hubiera respondido a Samuel cuando llegó a casa?

2. ¿Cuáles son algunas maneras mejores en que Samuel pudiera haber respondido a su esposa cuando la encontró llorando?

3. Si tienen un patrón de aislamiento y egoísmo, ¿qué son algunos pasos practicas que podrían tomar para traer ternura a su matrimonio?

4. ¿Tiene usted un ejemplo de una manera en la cual su cónyuge demuestra ternura por usted? ¿Cómo le ayudó?

Una nota final

Recuerden la diferencia entre sensibilidad y ternura. Como he dicho, es fácil confundirlos.Como verán en la parte que sigue, a veces la gente que parece ser tierna simplemente son demasiado sensibles.

Filed Under: Matrimonio

El Amante Agradecido

by Mike Constantine

En ningún momento de su vida había mi amigo Ken oído a su padre dar gracias a su madre. Ni importaba lo que ella hacía, grande o pequeño, su esposo no le agradecía. A veces ella trataba de forzarlo a expresar agradecimiento por hacer un quehacer desagradable, como limpiar el lodo de sus zapatos. Ella no deseaba mucho. Solo deseaba saber que el hombre con quien se casó la necesitaba y le agradecía.

Al pasar los años, la mamá de Ken se enfermó de la mente, y por razón de esto, estaba impredecible. Ya grande, su papá contrajo una enfermedad dolorosa que le puso en el hospital. Un día cuando Ken fue a visitar a su papá, encontró a su mamá junto a él. Ella tenía un frasco grande de ungüento grasoso que pensaba usar para darle masaje a la espalda de su esposo. Ken, sabiendo que solo lo haría más miserable, y, conociendo que su mamá estaba un poco inestable, pensaba pararla.

Pero por alguna razón, no lo hizo. Observó mientras ella tomó un gran pegote del ungüento y lo untó por toda la espalda de su esposo enfermo. Al frotarlo, preguntaba una y otra vez, en su voz soñadora y débil, “¿Está bien mi amor? ¿Está bien?” Por la primera vez en su vida, y por la primera vez en más de treinta años de casados, Ken oyó su padre agradecer a su madre. “Si, mi amor, está bien. Gracias.”

El padre de Ken murió al día siguiente. Pero eso no es el final de la historia. Desde el momento que su esposo le dio las gracias, la madre de Ken cambió. Su mente comenzó a sanarse. Qué lástima que su esposo no le había agradecido hace años, y más a menudo.

Me pregunto cuántos de nosotros tenemos parejas que se están muriendo por dentro, como una planta sin agua, porque no les damos las gracias ni les agradecemos.

La gente en Asia, donde mi esposa y yo hemos pasado muchos años, es buenísima para el agradecimiento. Comidas, obsequios costosos a clientes valorados, canastas llenas de regalos dadas en el Nuevo Año Chino o en la Navidad – todos demuestran el valor que ponen en sus clientes amigos. Durante nuestro tiempo en Asia, mi esposa y yo fuimos recipientes de ese agradecimiento muchas veces. Cada vez nos refrescaba y nos daba fuerzas. Pero sabemos que algunos de aquellos que expresaron agradecimiento sincero a nosotros rara vez daban las gracias o agradecían a sus cónyuges.

¿Qué le hace falta?

En uno de nuestros seminarios sobre el matrimonio pedí a unos amigos, Arturo y Eugenia, que hicieran un drama justo en medio de nuestra sesión. Lo hicieron de maravillas. Se pararon aparte, brazos cruzados, mirándose ferozmente. Fue entonces que tuve una idea. Apunté mi marcador como si fuera pistola y “disparé” a la Eugenia. Buena actriz que es, se cayó al suelo. Entonces dije a su esposo, “Arturo, acabo de disparar a tu esposa y matarla. ¿Qué es lo que te hace falta?” Sus ojos se llenaron de lágrimas. Nos dijo que lo que le hacía falta era la mujer que era una madre tan buena para sus hijos. Pero más que nada le hacía falta su mejor amiga.

Cuando dijo eso, ¡ocurrió un milagro! Eugenia fue resucitada de entre los “muertos”, corrió hacia su esposo, y le dijo, “Mi amor, ¿por qué no me lo dijiste antes?”

Otro señor en el seminario, José, había sido casado con su primera esposa, Mary, por muchos años. Tuvieron una vida feliz. Fue entonces que el cáncer atacó a Mary, y finalmente la mató. Por muchos meses José lloró la muerte de su esposa, frecuentemente llorando en momentos inesperados cuando una memoria conmovedora penetraba su corazón.

Eso le pasó un día que estaba planchando unos pañuelos. “Me pregunto,” pensó mientras caían las lágrimas, “¿cuántos pañuelos había ella planchado por mi?” Calculando el número de pañuelos que usaba en una semana, y el número de años que estaban casados, José calculaba que había planchado varios miles. “¿Y jamás le dí las gracias?” se preguntó.

Poco después, José estaba buscando en una caja que había pertenecido a su esposa. Allí encontró una nota que él había escrito hacía muchos años. No recordaba exactamente cuándo. Simplemente decía, “Gracias . . . por planchar todos mis pañuelos”.

Si José les pudiera hablar personalmente, les animaría a cada uno de ustedes a agradecer a su cónyuge todos los días, porque puede que llegue el día cuando no tendrá esa oportunidad.

Cuando nos agradecemos, vigorizamos el uno al otro. Impartimos vida y propósito. Y dejamos saber a nuestros cónyuges que están llenando las necesidades de nuestras vidas que nadie más puede llenar. La ciencia médica tal vez encontrará, si no lo ha encontrado hasta ahora, que la gente agradecida vive vidas más largas y más sanas. Eso no me sorprendería.

¿Por qué no comenzar, hoy mismo, hacienda la vida más sana para su cónyuge? Haga del agradecimiento y de muchas acciones y palabras de gracias un hábito diario, un hábito que nunca muere. Estará agradecido si lo hace.

Piensen, actúen, oren

1. Comienza una lista de agradecimientos para su cónyuge. Incluya cosas específicas, no solo generalidades.

2. Encuentre por lo menos una oportunidad para dar gracias a su cónyuge hoy mismo. Hágalo mañana también, y al día siguiente, y al siguiente, hasta que el agradecimiento llega a ser un hábito en su matrimonio.

 

Filed Under: Matrimonio

El Amante Atento

by Mike Constantine

¡He aquí los días soleados del noviazgo! Él llama todos los días, va por el camino más largo cuando le acompaña a su casa cada noche. Él hace todo lo posible para colmarle de atención.

Ella tiene mucho cuidado de verse bonita para él, tal vez le guisa una comida especial, y hace todo posible para demostrarle que le encanta las atenciones. Eventualmente, todas esas atenciones llevan a una propuesta, y una aceptación, de matrimonio. ¡Qué comience una vida de gozo inefable!

Pero al pasar los años esta pareja comienza a actuar de otra manera. En mil maneras paran de vivir como si de veras se quieren. Sin atenciones, viven en mundos separados, solo tocan sus mundos opuestos cuando es necesario, y en algunos casos se evitan completamente. Tal descuido es peligroso para cualquier matrimonio.

Dos palabras nos ayudarán a entender “atento”: consideración y concienciación.

Consideración quiere decir pensando que como sus acciones afectarán su esposo o esposa. Para usar unos ejemplos sencillos, si deja su ropa sucia regado por todo el cuarto, ¿quién la va a levantar? Si siempre te despiertas tarde, ¿cómo afectaría eso su cónyuge y sus hijos?

Concienciación quiere decir buscando maneras de hacer la vida tan fácil posible para su pareja.Cónyuges concienzudos (das) buscan maneras de ayudar al otro, aún en cosas pequeñas. Desarrollan el hábito de ayudar.

Es muy humano llegar a ser descuidado, de solo pensar en uno mismo y no en el cónyuge. Pero cuando Jesús nos hace nuevos, pone su vida en nosotros. Esa nueva vida nos ayuda a ver a otros de una manera nueva. Ya queremos lo mejor para otros, no solo para nosotros. “…no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”. (Filipenses 2:4)

¿Por qué llegamos a dejar de ser atentos? Consideren estas dos razones comunes:

Ira y falta de perdón no resueltos

Usted conoce bien la historia. Su esposo o esposa le hace enojar. No dice nada, pero comienza a mandar señas. ¿Cómo? Actúa como si su cónyuge ya no le importa a usted. En muchas maneras pequeñas, da señales de su desagrado. Por ignorar o aislar a su esposo o esposa, está tratando de castigarlo(a).

¡La vida se vuelve loca!

Claro que así es, pero atenciones y consideración comprueba que no hemos perdido la importancia y realidad de nuestro matrimonio. Cónyuges sabios no dejan que el hecho de ser ocupados cause descuido. En vez de descuidar, piensan en maneras de hacer la vida más fácil para el otro, y piensan acerca de cómo sus decisiones y acciones afectarán los demás miembros de su familia.

¿Flores o quehaceres?

Bob Keeshan, un artista de niños, dice: “Atención es como un ramo diario de flores”. A cierto grado, tiene razón. Pero la atención es mucho más práctico que un ramo de flores. (¡Y no es que un ramo de flores no es buena idea, muchachos!) A veces un hombre que compra flores las usa como excusa por su negligencia en expresiones de atención. Pregunte a cualquier mujer si preferiría un esposo que le compraría flores o un esposo que levantara su ropa sucia, y ella le dirá, “¿Por qué tengo que escoger? Las flores tocan mi alma de una manera, pero un hombre que piensa lo suficiente de mí para hacerme la vida más fácil en verdad llega a mi corazón”.

Yo reconozco que hay mucha discusión acerca de los diferentes lenguajes del amor, pero déjenme proponer algo radical. ¿Supongan que Dios es suficientemente poderoso para ayudarnos a expresar el amor de muchas maneras, y no solo de una o dos? Si es tan poderoso, entonces podemos experimentar la satisfacción de ser amantes a tal grado que no hubiera sido posible sin su vida en nosotros.

Piensen, actúen, oren

  • La consideración quiere decir pensando acerca de cómo sus acciones afectarán su cónyuge. Escriba algunas maneras en que puede demostrar su consideración el uno por el otro.
  • Concienciación quiere decir encontrar maneras de hacer la vida lo más fácil posible para su cónyuge. ¿Qué son algunas posibles razones por no estar concienzudo a las necesidades y los problemas de su cónyuge?
  • ¿Ha preguntado alguna vez a su cónyuge qué podría hacer para hacer su vida más fácil? ¿Por qué no tomar unos momentos, hoy mismo, para hacer esa pregunta el uno del otro. Use esta frase para comenzar: “Me ayudaría si tu . . . ”

Filed Under: Matrimonio

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